mardi, juillet 27, 2010

Chilangofónico [ OV7 ]

Es oficial, OV7 - antes conocido como Onda Vaselina - regresa este año.

Definitivamente todo un fenómeno no sólo en México sino que también en América Latina y parte de Europa. ¿Quién no recuerda haber bailado Enloquéceme o haber cantado Te quiero tanto, tanto en la secundaria?

Al fin dentro de poco podremos oir lo nuevo de Ari, Mariana, Lidia, Oscar, Erika y M'Balia. Comencemos la cuenta regresiva.

Para más detalles visiten: http://www.ov7regresa.com.mx/



OV7, Aum Aum
I do not own this video. Property of Sony Entertainment Mexico, S.A. DE C.V.


mardi, juillet 20, 2010

Paris [ France ]


Je t'aime...

C'est incroyable comment on peut aimer un lieux si rapidement!

Oh Paris! Charmante, profonde, mystérieuse, sensuelle... et Versailles, si élégante et tranquille...

Ces derniers jours en France ont eu: des chocolats, du café, des croissants, des crêpes, des randonnées, du soleil, de la pluie, de la musique dans les rues, des lumières, des jardins, des palais, des musées, des gens, de tout.

J'ai plus à raconter mais c'est plus tard pour l'écrire. J'ai laissé passer trop de temps et maintenant je sens qu'il y a d'autres choses à dire et que j'ai besoin d'explorer.

Pour l'instant on finira avec un très grand:

Vive la France!


dimanche, juillet 11, 2010

Siempre nos quedará París [ France ]


Después de Alemania, ¡el país de la revolución!

(Y justo antes de Alemania hubo un episodio en Holanda, que duró un par de días pero lo contaré luego porque creo que sería más coherente)

Francia, Gare du Nord, el aire parisino - que debo admitir sí olía a croissants y café, oh la ironía.

Había llegado al corazón de la tierra del Rey del Sol.

Esperé en la estación como 30 minutos por Romina y Christophe, mi amiga peruana y su novio francés. Se demoraron un poco más de la cuenta por culpa del metro - para mi suerte justo esa semana a la Asociación de Transportes se les ocurre hacer huelga. Pero bueno, eso dio lo mismo, yo estaba embobado en la estación, viendo los trenes salir, escuchando a los franceses hablar, observando todo alrededor de mi.

Lo primero que hicimos fue ir en busca de algo para comer - tenía tanta hambre después del viaje desde Colonia. Llegamos a uno de tantos cafés que se encuentran frente al Museo Pompidou. ¡Qué más podía pedir!

La diferencia entre los parisinos y los bruselenses es increíble. No digo que los de Bruselas sean peor o menos que los de París pero por el momento me sentía más a gusto allí. La vie bohème je suppose.

Ese primer día en la Ciudad del Amor fue increíble. Desde el Pompidou, hasta un recorrido en bote por el Sena, y obviamente no podía faltar la Torre Eiffel y Notre Dame. Además que para cenar fuimos a un resto muy bueno donde comí tanto y tan bien que en lo único que pensaba era: ¡Me quiero quedar en París!

Para resumir y no hacer toda una lista de los motivos por los cuales quisiera quedarme en París, diré que definitivamente pienso volver algún día y tratar de establecerme por una larga temporada. Por ahora debo seguir pensando en Bruselas y seguir recordando tiempos parisinos.

¡Siempre nos quedará París! - cuánta razón hay en esa frase...



jeudi, juillet 08, 2010

Pasado, presente y futuro [ Deutschland ]


Tierras germanas - o por lo menos el norte.

Sinceramente nunca me había cruzado por la cabeza visitar Alemania, y eso que como arquitecto debía llamarme la atención de una manera implícita mas esa idea no había florecido.

Mis primeras impresiones fueron: cuántos emos; Aachen no huele tan bien; cuánto turco; ya no quiero más kebabs; pensaba que vería más rubios buenorros; Andreas, por qué estamos en un bar griego en Köln?; que hace frío, pónganse un suéter o algo!; qué buen sistema ferroviario; por qué sólo sé decir mierda en alemán?; cuánto españolito hay en Köln...

En realidad se me ocurrieron más estupideces pero éstas son las que recuerdo.

En fin, Alemania fue diferente a lo que esperaba, interesante, graciosa. Sin embargo más que la arquitectura gótica de Köln, la modernidad de sus estaciones de tren, las cervezas y las salchichas, esta porción de Europa me sirvió para recordar, vivir y pensar en la vida, mi vida.

El alemán y yo pasamos por la cantidad suficiente de estados emocionales en un corto período: nos llevamos bien, nos peleamos, nos reímos, filosofamos, discutimos, nos conocimos más. Me gustaría decir que lo conozco bien pero aún no es así - siquiera ahora lo entiendo más, o eso creo yo. Lo más cercano a un bonding experience en modo fast forward.

El pasado se manifestó todo el tiempo, no podía no pensar en México y en aquellos meses del 2009 cuando veía a Andreas. El presente es imposible de evitar y quise vivir a pleno los pocos días que pude verlo esta vez. Y el futuro no es evitable hablando con este alemán, su interés por el avenir sólo lo supera su humor negro; mas para mí el futuro era muy incierto: aún tendría que esperar por la respuesta de la escuela Victor Horta, aún estaba por revivir México, aún tendría que descifrar a este hombre, aún tendría que afrontar las consecuencias del reencuentro,
aún pensaría mucho.

¿Qué debería sentir? Es que no lo sé. Mi vida sigue un rumbo - ¿a dónde me llevará? No tengo ni la menor idea y no sé si quiero saberlo. Llevo dos años de mudanza, comienzos, incertidumbre y por qué no, penurias - leves pero aún penurias. No quiero establecerme, es lo que parece. ¿Quiero establecerme? Yo creo que sí. ¿Dónde? Eso está por verse. ¿Cuándo? Díganmelo por favor.

Quisiera hablar más profundamente de Alemania pero esos pensamientos se quedarán en esto: unas cuantas líneas en un blog que viene atrasado, por muchas razones y pocas a veces.

Revivir.


lundi, mai 17, 2010

Ô la pluie! [ Belgique ]


ô la la! La pluie n'arrêtait pas, c'était incroyable.

Mes jours à Bruxelles ont eu des nuages, de la pluie, du froid, du vent et pas vraiment du soleil, dommage! Mais qu'est-ce qu'on allait faire? Rien en fait, on ne pouvait pas!

En fin on m'a renseigné sur l'académique et je savais quoi faire et quand le faire. J'ai ramassé tous mes papiers, rempli les documents nécessaires; j'étais prêt!

Et bon, le temps de se détendre était arrivé et les mecs attendait aussi.

D'abord, on avait rendez-vous avec Gino Marchal, le belge que j'ai connu au Guatemala. Il m'a laissé bien clair qu'il n'aimait pas Bruxelles, ni un peu... On peut lui comprendre, la ville est un peu bizarre, avec un air solitaire et sombre - je crois la sensation est agrandi à cause des nuages, les tonnes gris de bâtiments et aussi quelques gens; néanmoins pour être juste Lima est aussi pareil. De toute façon on s'est bien amusés autour le centre-ville; on a bien mangé, bu et parlé - le trois points d'importance. Après il m'a rendu à Leuven, où il habite. J'y ai aimé! Ce type de location me fait énormément plaisir: les petites maisons, l'air tranquille, les vieilles rues, tout... J'ai eu un bon temps avec Gino.

Deux jours après, Andreas est arrivé. Andreas est l'allemand que j'ai embrassé le premier jour où j'ai changé d'appart à Mexico l'année dernière, une autre histoire que peut-être je vous raconterai plus tard. Il me manquait incroyablement, il le fait encore et
ça me rends fou mais il n'y a rien que je puisse faire... On s'est bien amusés aussi, on était les étrangers, ensemble. Je ne suis pas amoureux avec lui, pas du tout, mais je sens quelque chose pour lui, agh! les allemands!

Cette fois on a pu parler plus profondément et je crois, au moins, que je lui connaît mieux.

En bref, mes derniers jours en Belgique on été intéressants. Je compte les heures pour y retourner!


samedi, mai 08, 2010

Viviendo una Bruselas Kafkiana [ Belgique ]


Recordar es vivir, o eso dicen. Hasta cierto punto es muy cierto; todo este ejercicio de meditar y tratar de recordar casi con lujo de detalles todo eso que vivimos hace un mes o un año es todo un proceso muy gratificante, a veces inmediato y dulce: recordamos lo bueno, lo gracioso, lo emotivo; mas otras veces recordamos lo deprimente, lo triste, lo feo; es una respuesta natural ¿quién quisiera recordar los malos momentos que pasó en un período específico?

Con esto no quiero decir que la pasé mal en Bélgica pero hubo un par de episodios que no fueron de mi total agrado - pero obvien un poco lo que les diga, quizá en mi mente todo el proceso de recordar es vivir funciona al contrario y al vivir recuerdo realmente aquello que viví hace un tiempo.

Comenzaré contando mi gran ida de Lima la Gris. Eran las 4 de la tarde y estaba en la camioneta de mi madre camino al aeropuerto Jorge Chávez, me acompañaban mi madre, mis hermanos, mi tía y Ofelia, mi gran amiga. Fue una buena despedida, nada muy sentimental pero tampoco superficial; la dosis idónea de sentimiento.

Aquel vuelo fue largo, aburrido y preocupante. Las horas camino a lo desconocido pueden pesar tanto ¡mi cerebro da mucha vueltas! Lo único que venía a mi mente eran imágenes de lo que podría o no ser mi futuro en tierras wallonas; y el sobrepensar antes de siquiera vivir es peligroso.

Y bueno, llegué a Bruselas luego de una conexión bastante fugaz en Amsterdam. La primera persona conocida que vi fue Gino Marchal, un belga que conocí el año pasado en Palenque. Nos dimos los besos de rigor y el gran abrazo que sólo se pueden dar dos amigos que no se ven desde hace mucho. Le mandé los saludos de rigor por parte de mi hermano, hablamos de cómo habíamos estado, las nubes de Bruselas, las papas a la francesa que en realidad son a la belga (obviando por supuesto que la papa es peruana, eso es un hecho) y del gusto que nos daba el vernos de nuevo.

El primer pensamiento que tuve en la capital belga fue: ¡vaya, otra ciudad gris! Bruselas y Lima sí tienen algo en común después de todo. Pero el estar en una ciudad de Europa central es perceptible. La arquitectura, la gente, el ambiente, todo pertenece a aquel lugar.

Fue un día corto pero muy bien aprovechado; caminé por el centro, vi la Bourse, exploré las callejuelas y lo más importante, me sentía bien.

El día dos fue mi tragicomedia. Me levanté temprano para averiguar cómo llegar a la ULB e informarme por fin cómo funcionaba todo el proceso de admisión realmente. Los empleados del Floris Hotel son los mejores, en serio, muy amables y simpáticos. Bueno, me dijeron cómo llegar al campus de la universidad pero en trolle y yo quería usar el metro, por lo que decidí olvidarme de las indicaciones de los del hotel y me fui al metro.

Mi sorpresa fue al descubrir las grandes diferencias que existen entre los metros de América y los de Bélgica. Primero, no tienen barreras para ingresar a la zona de trenes, sólo es una línea amarilla pintada en el suelo; segundo, 1.50 euros por un pasaje ó 3 euros por un boleto diario; y tercero, que los mapas belgas no son tan claros ¡y yo hablo francés!

Mis primeras malas experiencias fueron en el metro de Louise, la primera fue el ser completamente ignorado por la persona que estaba delante de mí tras querer preguntarle algo, sólo me dejó decir tres palabras y luego siguió como si no existiera; la segunda fue cuando me acerqué a una señora que se veía amable y le pregunté si estaba en el carril indicado para llegar a la ULB, me miró con cara de leproso y ni me dirigió una palabra, simplemente se fue sin siquiera mirarme; uno de los momentos más incómodos de mi vida.

Después de este episodio llegué a la estación del metro Horta, que pensé sería donde la escuela Victor Horta de Arquitectura estaría, pero no, el nombre se debía a que allí estaba el Museo a Victor Horta, caminé sin sentido hasta encontrar una farmacia, entré y pregunté cómo llegar a la ULB mas nada, no tenían ni idea, o eso me dijeron. Al rato encontré un pequeño café y pregunté de nuevo, esta vez me dijeron que continuara derecho por una calle y que cuando llegara a una gran calle avenida a la derecha. Caminé por media hora y nada, no veía la gran avenida, sentía que me ahogaba en un mundo kafkiano hecho para jugar con el pequeño latino recién llegado a Europa. Paré dos veces más, una en un café y otra en un hotel, otra vez me dijeron que continuara derecho hasta encontrar la avenida pero esta vez me dirigieron por calles distintas ¡aún más confusión! Sin embargo tuve que seguir, tenía que llegar a algún lado sí o sí.

Al fin llegué a un lugar que sabía en qué parte de la ciudad estaba, la Abadía de la Cambre, pero como seguía tan confundido me perdí de nuevo. Lo que puedo decir ahora es que conozco prácticamente todas las caras del lado sur-este de Bruselas ¡Lo caminé casi todo!

Unas tres o cuatro horas más o menos fueron las que caminé del metro Horta al campus de la VUB; no, no escribí mal, llegué a la Vrije Universiteit Brussel, que está al lado del campus de la ULB - un pequeño dato del cual no me enteré hasta una hora más tarde.

Toda esa mañana fue un desastre, por culpa de mi terquedad y coger el metro llegué tan tarde que la administración de la escuela ya había cerrado por el día (los lunes sólo atienden hasta las 12h00), en otras palabras: un día perdido.

Lo que pude sacar de mi gran primer día solo en Europa fue que los belgas jóvenes son más alivianados que los mayores, que me tomaría más de un día en entender su sistema de metro, que lo primero que te dicen en Bruselas después de saludarte es: qué mierda de clima el de hoy ¿no? y que me tomaría más tiempo del que había pensado acostumbrarme a mi "futura" nueva ciudad.


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